24 noviembre 2006

La minería es la amenaza más grave que enfrentan las sociedades indígenas del alto Caura


Así lo advierte el antropólogo e investigador de la Uneg, Alexander Mansutti quien considera que los pueblos indígenas “han logrado mantener una enorme coherencia cultural porque han administrado con sabiduría sus relaciones con la sociedad industrial y occidental”

La amenaza de una arremetida minera en la cuenca del río Caura mantiene en vilo a las comunidades indígenas hotis, ye'kwanas y sanemas que hacen vida en una de las áreas boscosas más ricas e importantes del planeta por su megadiversidad biológica, su diversidad cultural, su alta producción hídrica y los servicios ambientales prestados a la humanidad, tal como lo señalaron en un comunicado nacional el grupo de científicos que vienen desarrollando investigación en esta vasta región de 5 millones de hectáreas.
En este pronunciamiento, un sinnúmero de investigadores dieron su apoyo a estos pueblos por considerar que “su integridad cultural y socioambiental se ve gravemente amenazada por la actividad minera”, entre ellos el antropólogo e investigador de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, Alexander Mansutti.
Graduado en la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México con Magister Scientiarum en Biología (mención Antropología) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y doctorado en Antropología Social y Etnología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Paris, Mansutti lleva 28 años dedicado a la antropología con amplios estudios en la promoción del desarrollo sostenible en comunidades indígenas, por ello su firma avala el sentir de los científicos de Guayana por alcanzar un “desarrollo ecológicamente responsable, socialmente pertinente y económicamente eficiente” en la cuenca del Caura, pero ¿Cómo lograrlo?

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de la actividad minera en una cuenca prístina como la del Caura?
La actividad minera, una vez que se instala, promueve la estructuración de redes sociales que inmediatamente impactan su entorno. El primero es el aumento de los precios de los bienes y servicios, en Maripa sobretodo. Luego se van creando asentamientos efímeros que se van moviendo de sitio en sitio a medida que vayan apareciendo bullas. Los cuales aparecen y desaparecen, salvo unos pocos que se convierten en centros de prestación de servicios donde puede haber aeropuerto, bares, prostíbulos, escuelas, compradores, barracas de alojamiento y a veces escuelas y dispensario. Sin embargo, estos centros poblados también tienden a desaparecer por el carácter itinerante de la minería, perdiéndose de esta manera la inversión hecha. La zona del alto Caura es endémica en paludismo la cual se agravaría con la actividad minera y traería otras endemias de fácil expansión en el Caura como el dengue, además de las enfermedades de transmisión sexual como el Sida, los VPH (Virus de Papiloma Humano), la gonorrea y la sífilis. Los niveles de salud de las comunidades del Caura y especialmente de Maripa se verían gravemente alterados.
Por ser refugio de sectores del lumpen urbano y por la ausencia del Estado en los sitios donde ella se ubica, la minería ilegal trae consigo actividades delincuenciales asociadas: aumento de robo y asesinatos, de delitos asociados a la ingesta de psicotrópicos, el tráfico de drogas y la trata de blancas. Ello perturbaría gravemente la tranquilidad y calidad de vida no solo de los sitios mineros sino también de las comunidades indígenas y criollas locales. Sin embargo, es en el aspecto de los valores socioculturales donde el impacto de la mina es más desastroso.

¿Cómo catalogaría la actividad minera ilegal?
La minería es por definición una actividad que promueve el espíritu trasgresor, la avaricia desenfrenada, el desarraigo, el oportunismo, el ejercicio arbitrario de la violencia y las cayapas. Es transgresora porque todos los mineros ilegales saben que su actividad contraría la ley y a pesar de ello continúan realizándola; cuando tienen muchos años en ello generan una cultura que desvaloriza la ley y su acatamiento. Se convierten entonces en seres con graves déficit de ciudadanía. Abusan en el ejercicio de sus derechos y desconocen el derecho de los otros. Promueve la avaricia, porque ella se construye sobre el mito de que siendo minero se puede embombarse y hacerse rico de un día para otro.

¿Cómo impacta la actividad minera en la cultura indígena?
La minería es la amenaza más grave que deben enfrentar las sociedades indígenas del alto Caura. Se trata de pueblos que han logrado mantener una enorme coherencia cultural porque han administrado con sabiduría sus relaciones con la sociedad industrial y occidental. En efecto, ellos se han venido integrando a la sociedad nacional sin sacrificar lo mejor de su repertorio cultural. Son hoy más venezolanos sin haber dejado de ser ye'kwanas, sanemas y hotis. La presencia minera se convierte en un gravísimo elemento perturbador de su integridad sociocultural. De hecho, había unos pocos indígenas haciendo minería que ya habían creado gravísimos trastornos internos pues habían obligado a hacer asambleas en la que la pelea había sido intensa entre los transgresores y los representantes legítimos de todos los pueblos indígenas del Caura. Se les conminó a dejar la actividad so pena de que serían entregados a las autoridades por sus propios hermanos por traicionar a sus pueblos. Esto es muy grave en sociedades donde se valora muchísimo las relaciones entre todos los miembros del grupo. Si tan grave decisión se tomó con apenas unos pocos, imagínense ustedes qué pasaría si fueran muchos los mineros indígenas. El hecho es que hasta ahora las organizaciones indígenas del Caura y los líderes comunitarios han logrado parar la minería entre sus hermanos. Ello sería imposible si la actividad minera realizada por los criollos se implantase en el Caura. La tendencia natural es que estos pueblos indígenas se fueran integrando paulatinamente a la minería poniendo en riesgo la integridad cultural de quienes durante siglos han sido los garantes de la integridad ambiental de la región del Caura. Para garantizar la integridad sociocultural de hotis, ye'kwanas y sanemas es necesario que se expulse toda actividad minera del Caura.

¿Cuáles pueden ser los aportes de la investigación ambiental, de los investigadores y organizaciones no gubernamentales, entorno al problema minero que está presente en la cuenca del Caura?
La investigación socio ambiental tiene por función diagnosticar la situación, tanto de estudios de línea base como de estudios de procesos complejos. Una vez que se tienen los diagnósticos, los investigadores tanto públicos como privados están en la obligación de valorar las mejores prácticas para primero conseguir opciones rentables y sustentables para los pobladores del Caura y segundo, tener un inventario de las mejores prácticas llevadas a cabo en situaciones similares. En resumen, su rol está en diagnosticar, proponer alternativas y orientar o compartir el diseño y la implementación de programas de desarrollo sustentable.

¿Existe una línea base para poder medir la afectación ambiental del Caura?
Hay estudios que permiten tener una valoración de la sociología de la cuenca. Sin embargo, estos estudios siempre deben ser actualizados.

¿Cómo afectaría la amenaza de la actividad minera en el Caura al trabajo que los investigadores y ONGs están realizando en?
Pasaríamos de hacer estudios de línea base a valorar el impacto ambiental y social de la actividad minera y a elaborar estrategias para garantizar la permanencia de aquello que no sea afectado por la minería. Haríamos, pues, investigación de salvamento.

¿Creen que el proceso de "reconversión laboral" implementado por el Gobierno Nacional ha contribuido a este desvío de los mineros hacia el Caura?
Este proceso sacrifica Imataca y Guaniamo para salvar lo que queda del Caroní y el Caura. A mi juicio el costo es muy alto. Sin embargo, es el único plan racional de manejo de una actividad violenta y perturbadora como la minería ilegal.

¿Es posible un desarrollo sustentable en esta cuenca, cuáles pueden ser, quién lo haría, el Estado o el sector privado?
Sí, sí es posible y ello debería ser tarea de todos bajo la tutela del Estado. En el Caura, el sector sur indígena estaría en co-administración del Estado y los indígenas que allí habitan. En el sector norte la situación es más compleja pero debieran participar todos aquellos que están de acuerdo en que cualquier desarrollo para la zona debe ser socialmente pertinente, económicamente rentable y ecológicamente respetuoso de la integridad de los ecosistemas del Caura. Su fin último es conseguir elevar la calidad de vida de los caureños garantizando al mismo tiempo que sus descendientes podrán disfrutar de la riqueza y hermosura de este gran río.

Una actividad que desarraiga
Para el antropólogo Alex Mansutti, la actividad minera ilegal promueve el desarraigo. “El minero destruye el sitio donde mora sin importarle nada sino el rendimiento en oro de su actividad. Promueve el oportunismo porque convierte al hombre en un cazador de bullas a las que se mueve sin pensar si hace o no daño a los otros; lo fundamental es aprovechar la oportunidad; los mecanismos de reciprocidad y solidaridad se fortalecen dentro del grupo de mineros para poder confrontar a quienes se le oponen. Promueve la violencia y las cayapas, estamos cansados de ver enfrentamientos de todo tipo como las turbas de minero que sin consideración alguna se meten donde hay oro sólo porque les da la gana. Indígenas, empresas y trabajadores de la tierra y del turismo se han visto gravemente afectados por la violencia ejercida por las turbas de mineros ilegales”.

06 noviembre 2006

Mercurio: el planeta misterioso

El próximo miércoles ocho de noviembre tendrá lugar uno de los más raros eventos celestes que sólo ocurren una decena de veces por siglo, cuando el planeta más cercano al sol transite directamente frente a él


Es el más cercano al Sol, su diámetro es 40 por ciento más pequeño que el de la Tierra pero 40 por ciento más grande que la Luna y los primeros astrónomos creyeron que era el planeta más rápido del sistema solar por eso lo bautizaron con el nombre de la figura mitológica del mensajero de pies alados de los dioses romanos: Mercurio, planeta que este miércoles ocho de noviembre transitará sobre el disco solar en lo que será un mini eclipse que sólo sucede una decena de veces cada siglo. Germán Puerta Restrepo del Grupo de Estudiantes Investigadores en Astronomía y Física (GEIAF), de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador de Maturín, señala que este mini eclipse durará unas cinco horas aproximadamente, tiempo durante el cual podrá observarse la pequeña, redonda y negra silueta de Mercurio sobre la brillante superficie del Sol. “Este evento sucede unas trece a catorce veces por siglo. Vistos desde la Tierra, sólo los tránsitos de Mercurio y Venus son posibles”.

OBSERVACIÓN DE CUIDADO
Puerta advierte que el tránsito de Mercurio es un evento para observar únicamente con telescopios o binoculares provistos de filtros solares especiales. Señala que el filtro debe colocarse al frente del telescopio, no en el ocular y se debe asegurar firmemente el filtro para que no se desplace repentinamente. “Atención con el buscador del telescopio; cubrirlo o eliminarlo, y más bien usar un sistema manual para ubicar el Sol. Es posible también efectuar la observación indirecta proyectando con el instrumento la imagen del Sol hacia una placa o papel blancos, pero este método puede dañar el equipo por el intenso calor que se genera en su interior”.
Puerta explica que el primer contacto se llevará a cabo en tiempo universal a las 19:12:04 y es cuando el limbo del planeta "toca" el limbo solar, el segundo contacto será a las 19:13:57 cuando el disco completo del planeta ya es visible frente al disco solar, el tránsito medio a las 21:41:04 considerado el de mayor circulación, el tercer contacto a las 0:08:16 cuando el limbo del planeta "toca" en salida el limbo solar y el cuarto contacto a las 0:10:08 conocido también como egreso externo, cuando el planeta ya no es visible frente al Sol.
Según Puerta los requerimientos visuales y fotográficos para un tránsito son idénticos a la observación de manchas solares o eclipses parciales de Sol, teniendo una especial atención con los niños que quieren observar el mini eclipse. “Si usted no esta seguro de cómo observar el evento y no dispone del filtro, acérquese donde los expertos o simplemente, olvídese del transito”. Al respecto, el equipo del Departamento de Astronomía de la Universidad de Sonora en México que registrará y transmitirá en vivo a través de la página http://cosmos.astro.uson.mx/webtv/bbuson.htm el tránsito de Mercurio frente al disco solar, advierte sobre el peligro de observar directamente el fenómeno, “en caso de hacerlo, ocasionará un severo daño a la retina de sus ojos que se manifestará a corto, mediano o largo plazo dependiendo de la exposición y su organismo”.

SECRETOS PARA OBSERVAR DURANTE EL MINI ECLIPSE
Por su parte el científico Tony Phillips explica en el portal de divulgación científica de la NASA, Astroseti.org, que ésta es una oportunidad única para seguir indagando sobre uno de los planetas más misteriosos del sistema solar. “Más de la mitad del planeta nos es desconocida. Cuando el Mariner 10 pasó volando a mediados de los 70, pudo fotografiar sólo el 45% de la superficie salpicada de cráteres de Mercurio. ¿Qué es lo que hay en la otra parte? ¿Más cráteres? ¿O algo totalmente inesperado? Somos libres para especular, porque la siguiente nave que visite Mercurio, la sonda MESSENGER de la NASA, no entrará en órbita hasta el 2011”. El investigador señala que uno de los secretos más grandes de Mercurio es el misterioso material en sus polos. “Los radares de la Tierra han sondeado Mercurio y han recibido un fuerte eco de los cráteres polares. Una explicación común es el hielo. Mientras que la superficie diurna de Mercurio se calienta hasta 400º C, la temperatura en los profundos y oscuros cráteres polares baja por debajo de los -200º C. Si un cometa helado aterrizara en uno de esos cráteres (o formara uno de esos cráteres), el hielo del cometa, vaporizado por el impacto, podría volver a congelarse y quedarse. Tal como dicen los escépticos, sin embargo, “es solo una teoría,” una de tantas que el MESSENGER comprobará”. Pero tal como lo resalta el científico “las respuestas están a años de distancia. Mientras tanto, podemos observar y maravillarnos, y el 8 de noviembre es una buena fecha para eso”.

ANTERIORES OBSERVACIONES
Para los astrónomos de la Universidad de Sonora en México la trascendencia de este fenómeno es de carácter histórico, científico, educativo y cultural por cuanto el primer registro que se tiene de un tránsito del planeta Mercurio frente al Sol data de 1613, cuando Pierre Gassendi (1592-1655), realizó la primera observación que incluso le ayuda a fundamentar la teoría heliocéntrica. “Los últimos tránsitos ocurridos fueron el 15 de noviembre de 1999, visible desde el hemisferio occidental y que fue observado desde la Estación de Observación Solar, en Hermosillo, Sonora. El 7 de mayo de 2003 otro tránsito fue observado desde Europa, África y Asia. Durante el siglo 20, fueron observados 13 tránsitos”. De ahí la importancia de ser espectadores del tránsito correspondiente a este año, porque el siguiente será el 9 de mayo de 2016 y después habrá de transcurrir 46 años para ver este fenómeno de nuevo en América el 10 de mayo de 2062.

¿Cómo es Mercurio?
Mercurio tiene un diámetro de 4.879 kilómetros. Este planeta, es el segundo más pequeño después de Plutón y no cuenta con atmósfera aunque se han llegado a detectar algunas trazas de gases. Su masa es 0.05 de la Tierra. Tiene una densidad de 5.43 respecto al agua. Su gravedad es el 38% de la Tierra. La velocidad de escape es de 4.2 kilómetros por segundo. Su período de rotación es de 58.646 días y su albedo de 0.11. Orbita a una distancia media del Sol de 57.9 millones de kilómetros en 88 días. Tiene una órbita elíptica con una excentricidad de 0.206. Fuente: Departamento Astronomía de la Universidad de Sonora, México.

03 noviembre 2006

Minerales con vida habitan en el Macizo del Chimantá











Los resultados de las muestras tomadas durante la segunda expedición revelaron que un mineral nace, crece, se reproduce y muere en las entrañas de la caverna más grande de cuarcitas descubierta hasta hoy






"Permítanme arrastrarlos hacia la eternidad, porque vamos a descubrir cosas trascendentales". Así lo predijo en el año 2004 el explorador venezolano Charles Brewer Carías antes de traspasar la enorme entrada de 250 metros de alto de la cueva encontrada en el Aprada -tepuy, una de las 10 mesetas que conforman el enigmático Macizo de Chimantá, impresionante complejo montañoso que data de hace 1.800 millones de años, ubicado en el sector conocido como La Gran Sabana, al sur de Venezuela. Luego de recorrer esta caverna que tiene una longitud cartografiada de 4.482 metros, el pionero de la espeleología venezolana estaba plenamente convencido que los descubrimientos científicos iban “a cambiar varios conceptos que ha mantenido la biología en el mundo”. Y lo que encontró desafió lo inimaginable: Una especie de ser vivo terrestre con características de mineral que, en principio, tendría un origen "exobiológico" es decir del espacio exterior, según revelaron los resultados del laboratorio de la NASA (Agencia Aeroespacial de Estado Unidos) dados a conocer este mes y que publicó esta semana el diario El Universal en su edición del miércoles 18 de octubre.

MINERAL CON VIDA
La nota de Guiliana Chiappe explica que “Aunque es biológico como una planta produce ópalo como si fuera un mineral. La conclusión de la NASA, que le hizo pruebas en su laboratorio ubicado en Madrid por petición de su descubridor, Charles Brewer-Carías, es que se trata de un microorganismo "exobiológico". El nombre científico que se le ha dado a tan extraña forma de vida es bioespelotema, palabra compuesta por el prefijo bio, de biológico o ser vivo, y espelotema, que es lo que define a las formaciones minerales secundarias. Es un término que podría ser entendido como minerales vivos, que sólo se han encontrado en las profundidades de esta cueva venezolana, creciendo en "colonias", desafiando la gravedad con formas similares a ramas de árboles y sin contacto con agua”. Un mineral que nace, crece, se reproduce y muere en las entrañas de la caverna más grande de cuarcitas descubierta hasta hoy y que se revela ante la ciencia con todos sus misterios aún por descubrir.

LA PRIMERA EXPEDICIÓN
El eslovaco Branislav Šmída, el checo Marek Audy y el venezolano Federico Mayoral nos sorprenden al describir en su bitácora de viaje lo fascinante de la expedición de una forma que parece estar leyendo “El Mundo Perdido” del escritor inglés Arthur Conan Doyle. Brewer Carías había realizado expediciones multidisciplinarias de ciencias naturales en la zona del Macizo Chimantá en el año 1977 para volver en el año 2002 y descubrir una enorme “ruptura tectónica (sima noroeste) y cerca de dicha ruptura, un manantial“. Luego, a principios del año 2004 realizó vuelos de reconocimiento que le permitieron especificar la situación del lugar, conocer el acceso y las posibilidades del aterrizaje que sólo son posibles con helicópteros. El gran día llegó. El 28 de Marzo de 2004, acompañado por un grupo de 12 miembros de científicos y especialistas en la naturaleza venezolana comenzaron a recorrer los primeros dos kilómetros y desde ese momento supieron que se trataba de la cueva de cuarcitas más grande descubierta hasta hoy, con una entrada tan enorme que bautizaron “Boca de Mamut”, con un río turbulento, con cataratas, domos y galerías gigantescas que en algunos sitios alcanza hasta 60 metros. Lo que sus ojos habían descubierto les indicaba que debían regresar mejor equipados y disponer de más tiempo.

LA SEGUNDA EXPEDICIÓN
Dos meses después organizaron la segunda expedición, esta vez con un equipo internacional liderizado por Brewer Carías, integrada por siete miembros: Charles Brewer hijo, Federico Mayoral, Luís Carnicero, Julián Mendoza, Marek Audy y Branislav Šmída. Del 28 de Mayo hasta el 2 de Junio de 2004 fue documentada la cueva completamente y también se realizó la exploración espeleológica y zoológica, a parte del estudio tipológico de los espeleotemas, ligado a la recolecta de las muestras. “La cueva es en realidad un resolladero abundante que desagua una extensa parte del plato. El caudal del lecho en el estado más bajo es de unos 200 ó 300 litros por segundos. En esos momentos se forman en la cueva lagos profundos y largos de varios cientos de metros de longitud y en la entrada hasta se forma un lago de tipo casi sifón. El estado de agua de la cueva es absolutamente incalculable, lo cual la hace permanentemente peligrosa y cualquier entrada en la cueva ha de contar con el riesgo de la inundación. Las galerías de la cueva normalmente tienen el ancho desde 40 hasta 60 metros y en estas galerías el suelo está formado por derrumbes caóticos y colapsos del techo con bloques grandes como edificios. El espacio más grande de la cueva es un tramo tipo domo de 355 metros de largo llamada la Gran Galería Karen y Fanny, que alcanza casi hasta 70 metros de ancho y 40 metros de alto. El segundo espacio más grande es la lateral Gran Galería de los Guácharos por la cual pasa otro río independiente subterráneo. Las galerías ampliadas en salones se alternan con un tipo de cañones introcavernales muy vivos y dinámicos, con algunas preciosas cataratas y cascadas al mismo tiempo se trata de los tramos potencialmente más peligrosos de la cueva”.

LAS ESPELEOTEMAS
Cuando el equipo científico se tropezó con las espeleotemas se sorprendió por la diversidad de estos depósitos de minerales muy comunes en la formación de las cuevas. Las anotaciones descritas en la bitácora reflejan las dudas de los científicos al observar tales formas: “probablemente, son de origen orgánico (¿bacterias? ¿hongos?), tienen forma de bolas blancas de tamaño casi de una pelota, ó de champiñones, coliflores, muñecas rusas, pero también hay formas complejas (¡en la creación de las cuales participan quizá también las arañas!) ó espeleotemas clásicos (como la estalactita tubular de ópalo, con hasta un metro de longitud)”. Al menos la NASA despejó todas estas preguntas pero al final, este descubrimiento generó muchas otras que seguramente serán objeto de discusión en los centros de investigación del mundo. Fuente: http://charlesbrewercarias.orientese.com/cuevas/cuevacharlesbrewer.htm


Anteproyecto de Ley de Bosques bajo la lupa

El Centro de Investigaciones Ecológicas de Guayana de la UNEG alza nuevamente su voz para rebatir algunos de los articulados de un anteproyecto de ley que aspira proporcionar las garantías legales necesarias para afianzar en el país un sistema de gestión forestal

Para los miembros del Centro de Investigaciones Ecológicas de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Cieg-Uneg) el anteproyecto de Ley de Bosques elaborado por el Ministerio de Ambiente (Minamb), que se discute actualmente para ser presentado ante la Asamblea Nacional, contiene serias limitaciones conceptuales referidas a la sustentabilidad forestal y a la participación de la sociedad en la protección y uso sustentable de los bosques. La coordinadora del Cieg-Uneg, Glenda Rodríguez dio a conocer el documento entregado al Minamb, en el cual se expresan las observaciones al anteproyecto, esperando que esta vez se incorporen mecanismos de retroalimentación por parte de los organismos del Estado. “El Cieg-Uneg reconoce el intento que hacen los redactores del anteproyecto en convertirla en una ley más apta para abordar la problemática actual del sector forestal venezolano, incorporando gran parte de los conceptos, lineamientos y experiencias prevalecientes en la discusión forestal a nivel internacional, sin embargo, consideramos necesario una revisión a los conceptos de sustentabilidad y participación”. Pero…

DEFINIR SUSTENTABILIDAD FORESTAL
El manifiesto del Cieg-Uneg advierte que es imprescindible disponer de definiciones legales “precisas y claras” de los principios y términos forestales que faciliten la viabilidad de la instrumentación de la ley. Señalan que en el artículo 2, punto 7, la definición del uso sustentable de los bosques, considerado un término clave, se define de manera imprecisa e incompleta al restringir la definición al componente ambiental de la sustentabilidad, ignorando los otros dos componentes básicos como son el social y el económico. “Asimismo tal definición del uso sustentable de los bosques afecta o pone en tela de juicio todos aquellos artículos referidos al uso sustentable del bosque como por ejemplo, el punto 2 del artículo 33 sobre plan manejo integral múltiple y sustentable, y el art. 43 sobre permisos anuales”. A su juicio, otro ejemplo de limitación conceptual se manifiesta en el punto 5 del artículo 2, donde se define de manera imprecisa e incompleta los servicios ambientales de los bosques como “los beneficios que brinda el bosque en el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales”. Para el Cieg-Uneg la interpretación de esta definición enfatiza en uno de los dos componentes de los servicios forestales, descuidando el otro componente referido a los beneficios que brindan los bosques a los otros sistemas ecológicos de la naturaleza y por ende a los sistemas humanos, como por ejemplo la recreación, el ecoturismo, control del ruido, filtraje de la contaminación, servicios religiosos y culturales y reservorio y reciclaje de nutrientes para los sistemas agrícolas.

PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Sobre el tema de la participación ciudadana referida a los procesos de consulta de leyes, la experiencia del Cieg-Uneg al respecto, como el plan de ordenamiento de la reserva forestal Imataca, demostraron que las observaciones y cuestionamientos surgidos durante el proceso de consulta no son respondidos ni atendidos. “Nunca se dio respuestas claras a las observaciones planteadas. Por tanto, no es posible hablar de participación, hasta tanto estos procesos sean transparentes y tengan resultados tangibles en la búsqueda de consensos con todos o con la mayoría de los actores del sector forestal”. Creen que una incorporación real de la participación ciudadana en la toma de decisiones referidas al sector forestal, debe establecer mecanismos transparentes y confiables de participación que deberían ser definidos en el anteproyecto de ley. Proponen como mecanismo posible, la conformación de un Comité Nacional de Concertación con la participación de los actores principales del sector en diversas tareas como por ejemplo: apoyar la formulación del futuro Programa Nacional Forestal, mencionado por el Minamb, cuyo fin era diseñar la política forestal nacional participativa, la cual posteriormente permitiría establecer las bases del Plan Nacional Forestal.

ARTÍCULOS EN OBSERVACIÓN
Otras de las observaciones que plantea el Cieg-Uneg al anteproyecto de Ley de Bosques se refieren a la poca transparencia sobre el abordaje que se hará de la valoración económica de los proyectos forestales no maderables (Pfnm) y servicios forestales. Añaden que una adecuada valoración económica permitiría efectuar una evaluación más realista de la sustentabilidad de los usos forestales, al confrontar el balance entre costos y beneficios, incluyendo costos y beneficios ambientales y sociales.
Asimismo, en el punto 3 del artículo 6 referido a la gestión de bosques en el cual se plantea la corresponsabilidad y participación ciudadana, se habla de responsabilidad compartida, pero no se especifica que la mayor responsabilidad recae en el Estado, el cual no puede delegar su responsabilidad totalmente en otros.
De igual forma, en el punto 4 del artículo 10 sobre marco institucional se habla de promover la participación en la gestión forestal de comunidades, pero no de los individuos.
Por su parte, en el artículo 33, punto 2 sobre el plan de manejo forestal, el Cieg-Uneg cuestiona la limitación de los planes de manejo integral a un lapso máximo de 10 años, cuando se conoce que los ciclos de vida del bosque y edades de los árboles sobrepasan las décadas y hasta siglos. Exponen que algo similar ocurre en el artículo 53 sobre autorizaciones, donde los planes de manejo integral en propiedades privadas tendrán un lapso máximo de 10 años.
En el capítulo V (Art. 88) sobre seguimiento, vigilancia y control en materia forestal, el documento declara que no se diferencian los componentes del seguimiento o monitoreo, tales como: el seguimiento administrativo, el seguimiento científico de los ecosistemas forestales y de la cadena de producción forestal y el seguimiento del manejo forestal.
También, en el Art. 91 del capítulo V sobre registro estadístico, el Cieg-Uneg se plantea dudas sobre el organismo que “con carácter independiente, objetivo y científico” llevará tal registro y bajo cuales criterios. Igualmente, en el Art. 63 sobre áreas boscosas bajo protección, “no se entiende la relación de protección mediante su uso sustentable con base a planes de manejo integral con técnicas agroforestales silvícola”. Además, esbozan que en el Art. 66 sobre el consejo nacional para la prevención, control y extinción de incendios forestales, se exige la colaboración de la ciudadanía, pero se preguntan bajo qué términos y bajo cuáles condiciones decide un funcionario exigir la colaboración y qué pasa si alguien se niega. En el Art. 75 referido al fomento plantaciones se habla de emplear otras técnicas sustentables además de los sistemas agroforestales y silviculturales, pero el Cieg objeta la sustentabilidad de estos sistemas, “pero más difícil aun es cómo evaluar esas sustentabilidad forestal”. De la misma forma, en el Art. 78 sobre arboricultura urbana quien y cómo evalúa si las especies forestales son aptas para los sitios donde se realizan los programas de arborización.
Son muchas las preguntas que se originan al leer el anteproyecto de Ley de Bosques, por ejemplo: en el Art. 80 ¿Cómo y bajo cuáles principios y criterios se definen y evalúan las tecnologías limpias, la ecoeficiencia y reducción de impactos ambientales? En el Art. 82 ¿Quien y cómo se define y evalúa el carácter eco turístico (punto 2)? Habrá que esperar la edición final del anteproyecto de Ley de Bosques para conocer si realmente se incorporaron los mecanismos de retroalimentación o si las consultas públicas terminaron siendo “un saludo a la bandera”.

MECANISMOS DE RETROALIMENTACIÓN
La coordinadora del Cieg-Uneg, Glenda Rodríguez espera que el Estado venezolano a través del Ministerio de Ambiente incorporen mecanismos de retroalimentación sobre las observaciones que los académicos realizan entorno a una Ley que no ha sido consultada con más tiempo. “Así pasó en la consulta pública sobre Imataca y el de la Reserva Forestal del Caura y no sentimos, como sector académico, que nuestros planteamientos están siendo tomados en cuenta”. Rodríguez anunció que las definiciones de sustentabilidad que plantea la ley en cuestión se refiere sólo a los procesos ecológicos y desconoce o al menos no menciona explícitamente” la sustentabilidad social y económica que son los tres pilares fundamentales de dicho concepto, “lo que puede dar pie a deficiencias y a pérdida de viabilidad de la ley”.

66 organizaciones ambientalistas alzan su voz contra la minería ilegal

En un comunicado divulgado esta semana, los integrantes de Forja exigen al Gobierno Nacional enérgicas acciones contra una minería que “continua destruyendo ecosistemas vitales y a los pueblos indígenas” y hacen un llamado urgente a investigar a fondo el llamado plan de reconversión laboral
“Si extraer el oro y el carbón significa destruir bosques y cuencas, prefiero que se queden enterrados”, Hugo Chávez, 28 de noviembre de 1998. Haciéndose eco de estas palabras que con frecuencia repite el primer mandatario nacional, el consejo directivo nacional de la Federación de Organizaciones y Juntas Ambientalistas de Venezuela (Forja), divulgó esta semana un comunicado rechazando enérgicamente la minería ilegal en sitios considerados como vitales para la humanidad. “El Gobierno debe restringir la minería de oro, diamante y carbón en todas sus formas, mediante rígidas e incesantes acciones aplicadas a mineros y demás actores de esos rubros en los sitios de su extracción, realizando campañas de concientización y adoptando sanciones contra quienes reincidan o se resistan”.
De igual forma, hacen un llamado urgente a investigar a fondo el llamado “plan de reconversión laboral” que promueve la ministra de Ambiente con el fin de verificar su real alcance y verdaderos efectos. También exigen de los organismos del Estado llegar al fondo de las posibles injusticias, contradicciones, desviaciones o corruptelas denunciadas por supuestos beneficiarios, y aplicar los correctivos que correspondan “para lograr que las cuantiosas sumas de dinero destinadas a los objetivos planteados, se distribuyan y evalúen con eficacia y probidad”.
El comunicado de Forja, institución que agrupa a 66 Organizaciones No Gubernamentales Ambientales de expresión popular (ONGAs) de todo el país, expone que los graves sucesos ocurridos en las localidades de Papelón de Turumbán, La Paragua, Maripa y en la cuenca del Caura del estado Bolívar “representan más pruebas sobre la crítica situación que la minería ha impuesto en la Orinoquia, Amazonia, Perijá y otras regiones venezolanas, destruyendo ecosistemas vitales y dañando a pueblos indígenas”. Señalan que los incesantes daños contra las cuencas de los ríos Caroní, Paragua, Cuyuní y afluentes para extraer oro, diamante y madera, han contaminado las aguas y mermado el caudal hídrico que alimenta las represas que abastecen de energía no sólo al país sino a dos naciones vecinas. “Lo que ocurre en los sistemas ambientales Amazonía y Orinoquia, sin duda se concatena con las graves consecuencias que la extracción carbonífera en la Sierra de Perijá del Estado Zulia, causa a los Ecosistemas del Parque Nacional y a las Etnias que inmemorialmente habitan dicha región”. En tal sentido, Forja explica que los precarios beneficios económicos que recibe el país por la extracción del oro, diamante y carbón, “no se compara con los derivados beneficios materiales, ni compensa en nada los graves e irreversibles daños que dichas actividades producen al patrimonio nacional”.

GUERRA AVISADA…
Sostienen que desde su fundación en julio de 1980, vienen alertando sobre los irreversibles daños que la minería causa a la diversidad biológica y cultural existente en cada área natural protegida, con énfasis en los dos Parques Nacionales del Estado Bolívar (Canaima y Java-Sarisariñama) y los cuatro Parques Nacionales de la Amazonia (Yapacana, Duida Marahuaca, Serranía La Neblina y Parima-Tapirapecó). “Nuestros 43 Parques Nacionales, 41 Monumentos Naturales y demás Áreas Protegidas, garantizan la existencia de las actuales y futuras generaciones; por eso, las criminales acciones mineras auspiciadas por el desarrollismo voraz que Naciones Unidas disfrazó en la Cumbre por la Tierra (Río 92) con la equívoca y ambigua frase desarrollo sustentable para seguir dañando la biodiversidad y valores básicos de nuestros pueblos. Ante esos crímenes, surge la campaña mundial con acciones para mejorar y proteger el ambiente, la cual parte de una expresión sencilla, real, futurista, convincente y que se expresa por si sola, como es el desarrollo ambientalmente sustentado y que hoy significa el reto para superar en colectivo las condiciones de vida”.

IMPACTOS INCUANTIFICABLES
El comunicado advierte sobre los daños “incuantificables que la minería sigue produciendo sobre los bosques, cuencas y el suelo en general” y califica como graves las derivaciones que causan a pueblos indígenas, “legítimos propietarios de las tierras que ocupan y que por ningún respecto deben ser objeto de agresiones, persecuciones y amenazas con el vil propósito de desplazarles de su hábitat ancestral”. Consideran que esta “anarquía impuesta por sectores mineros en varios pueblos indígenas, incluyendo manipulación y chantaje a sus habitantes para que se sumen a la minería, introduciendo cambios en la forma de vida de esas comunidades”, atenta contra los excepcionales ecosistemas que ocupan como sus hábitat, “los cuales siempre han cuidado y defendido”.

EXIGENCIAS A TODO NIVEL
Las 66 ONGAs deploran y condenan los sucesos ocurridos y exigen a los Poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Ciudadano, “profundizar las investigaciones del caso en función de aplicar las contundentes y ejemplarizantes sanciones que se desprendan de tan repudiables hechos”.
Asimismo, denuncian la constante violación de los Derechos Ambientales y de los Pueblos Indígenas; pero a la vez exigen a cada funcionario de toda dirección general y demás dependencias del Ministerio del Ambiente, como de las Gobernaciones de Estados y Alcaldías, “monitorear los permisos vinculados con cada Área Natural Protegida, aplicando ejemplarizantes sanciones a quienes irrespeten las normas dirigidas a su protección”.
Solicitan a estas instancias, fijar mecanismos certeros para proteger a cada pueblo indígena, fortaleciendo sus costumbres a fin de mejorar y defender cada ecosistema que ocupan y que aprovechen sus elementos naturales a través de acciones ambientalmente sustentadas.
A la par, exhortan al Comandante General de la Guardia Nacional a crear efectivos grupos especializados en Guardería Ambiental, para que ejerzan a cabalidad las funciones que por ley le corresponden. Igualmente, persuaden al Parlamento Indígena, al Consejo Nacional Indio de Venezuela, a las asociaciones de base de las etnias Yekwana, Pemón, Sanema y otras que habitan el área de influencia del río Caura, a mantener reuniones periódicas de análisis sobre la problemática en consideración, con el fin de aportar fórmulas para solucionarla.

Aplicar las leyes
El consejo directivo nacional de la Federación de Organizaciones y Juntas Ambientalistas de Venezuela (Forja) desempolva los ocho artículos del Capítulo VIII sobre Derechos de los Pueblos Indígenas (119 al 126), concatenados con los artículos 127,128 y 129 del Capítulo IX sobre Derechos Ambientales de la Constitución Bolivariana “que tanto costó lograr ante la Asamblea Nacional Constituyente y que están dirigidos a asegurar la estabilidad de cada Pueblo Autóctono, como a mejorar y proteger el Ambiente para garantizar calidad de Vida, tal como lo define dicho Modelo de Desarrollo”.