19 enero 2006

Informe de Provea evidencia débil actuación oficial frente a los ilícitos ambientales


El informe sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela durante el periodo octubre 2004-septiembre 2005 totaliza 145 denuncias relacionadas con el derecho a un ambiente sano

El informe sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela para el periodo octubre 2004 a septiembre 2005 que cada año publica el Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos, Provea, pone en evidencia la débil actuación oficial frente a los ilícitos ambientales, especialmente de la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo. El informe anual de Provea señala que durante el año 2004, la Defensoría del Pueblo recibió un total de 145 denuncias relacionadas con el derecho al ambiente sano, siendo las principales denuncias referidas a la contaminación atmosférica, de suelos y aguas en áreas naturales y urbanas por descarga de desechos industriales, aguas servidas domésticas, productos agrícolas y pecuarios; y la invasión e intervención de áreas protegidas.
Provea es una organización no gubernamental especializada en la defensa y promoción de los derechos económicos, sociales y culturales que tiene como fin la plena realización de los derechos humanos y el respeto al Estado de Derecho, en el marco de una sociedad democrática y participativa.

Aspectos negativos
El informe dado a conocer este viernes en la sala B del Ateneo de Caracas por el director de Provea, Carlos Correa, destaca como principales aspectos negativos del derecho a un ambiente sano: el crecimiento incontrolado de la especie vegetal Lenteja Acuática (Lemna sp.) en el Lago de Maracaibo, “reflejo de los procesos de eutrofización que confronta este ecosistema, y que han evidenciado que dicha proliferación es solo la punta del iceberg de la problemática lacustre”. Asimismo, la contaminación atmosférica debido al poco mantenimiento de los vehículos por parte de la ciudadanía y las empresas transportistas y denunciando “la deficiente supervisión de las autoridades municipales y nacionales”. Otro de los aspectos que preocupa es “la contaminación de los cuerpos de agua como consecuencia de la falta de tratamiento de aguas residuales de origen doméstico e industrial, con la consecuente degradación de las áreas naturales, incluyendo las playas, ríos y balnearios; venteo y quema de gas excedente en la industria petrolera, particularmente en Anzoátegui y Zulia; contaminación a todos los niveles de la cadena trófica (suelos, aguas, vegetales, animales y seres humanos) por plaguicidas y/o agroquímicos en general, particularmente en la región de los Andes y los Llanos”. La basura es otro de los aspectos que denuncia el informe de Provea a pesar que fue aprobada la Ley de Residuos y Desechos Domésticos y el Ministerio del Ambiente creó el Grupo Interinstitucional para desarrollar el soporte económico para la gestión de desechos sólidos.

Aspectos positivos
Para Provea destacan positivamente “la ratificación de Venezuela del Protocolo de Kyoto, los logros en materia de suministro de agua para consumo humano y el establecimiento de las mesas técnicas de agua, en las que las comunidades participan en el manejo y conservación del recurso en forma directa”. Asimismo, el informe considera como positivo la presentación del “Plan de Reconversión Laboral y Redimensionamiento de la Minería en Bolívar y Amazonas” organizado por la Gobernación del Edo. Bolívar y el Ministerio del Ambiente, en especial el anuncio de la titular de Ambiente de paralizar la explotación de hierro y diamante en la cuenca del río Caroní por estar destinada a la generación del 70% de la hidroelectricidad que produce el país. Argumenta el informe de Provea que “la minería resulta ecológicamente nociva y socialmente devastadora, en abierta contradicción con los postulados constitucionales del desarrollo sostenible independientemente del lugar del país donde se realiza”.

Caso Guayana
El informe anual hace especial mención sobre el caso de Guayana donde el mercurio que se utiliza en la explotación aurífera, en muchos casos ilegal, está afectando los ríos guayaneses. El informe recoge las informaciones del biólogo Luis Pérez, de la Fundación La Salle, especialista en contaminación por mercurio, sobre un estudio del año 2004 realizado por Naciones Unidas en el cual se evidenciaron los niveles muy altos de intoxicación por mercurio entre los residentes de El Callao. “Esta situación atenta contra el principio de la solidaridad intergeneracional del desarrollo sustentable”, asegura el informe por lo que recomienda “una acción desde los altos niveles de decisión del país, que defina una verdadera política de Estado para el resguardo patrimonial de las aguas continentales y marinas de la nación, así como en el seno mismo de las bases de la sociedad, mediante un proceso que eduque y forme al ciudadano en el marco de los valores de la conservación, protección y uso racional de este bien natural”. En tal sentido, propone que las Mesas Técnicas de Agua se conviertan “en agentes clave de este proceso”.

Contaminación del aire
La contaminación atmosférica por polvos tóxicos en Guayana también fue un caso de especial significación para la lucha por los derechos a un ambiente sano, según detalla el informe. El caso de la empresa Hevensa, CE Minerales, Vemprecar, Ferroven, así como varias empresas del grupo CVG fueron referidas en el informe de este año por las denuncias interpuestas ante el Ministerio de Ambiente y la Asamblea Nacional por trabajadores de CVG Venalum. Precisamente, el informe advierte sobre el crecimiento de los pasivos ambientales en diversas regiones del país, sin la debida atención de las empresas públicas y privadas responsables de los mismos, así como también la degradación de las diversas cuencas al norte del Río Orinoco. “Canaima es uno de los Parques Nacionales en los que se evidenció conflictos entre la conservación y la intervención por actividades insostenibles”, alerta el informe al tiempo que señala que el continuo flujo de visitantes que recibe, ha limitado el cumplimiento de las disposiciones establecidas en la normativa para su protección como Zona de Recuperación Natural en el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Sector Oriental del Parque Nacional Canaima.

Participación social
A manera de reflexión, el informe de Provea sugiere que el ejercicio pleno por parte de la sociedad en su conjunto de sus derechos ambientales se logra toda vez que las acciones incidan “directamente en los problemas que el ciudadano común asocia con sus condiciones cotidianas de vida”. En tal sentido, consideran que los Comité de Tierras Urbanas (CTU) y las Mesas Técnicas de Agua (MTA), “se pueden convertir en las verdaderas bases de soporte popular para alcanzar el objetivo del desarrollo sustentable en Venezuela. La incorporación de estas nuevas formas de organización social a la lucha por la defensa general de los derechos ambientales de los venezolanos sería un extraordinario punto de apalancamiento para la acción que los grupos ambientalistas han venido realizando en el país hace décadas. Con ello se lograría consolidar la necesaria presión social para que los distintos instrumentos que determinan el marco de la defensa de las condiciones de vida en Venezuela puedan aplicarse”. El informe concluye que los CTU y las MTA desde la acción que realizan a nivel local y enmarcado en la nueva perspectiva “nacionalista y globalizadota…permitiría lograr la base de soporte necesaria para lograr que los derechos a un ambiente sano se cumplan en Venezuela”.

Denuncias ante la Defensoría del Pueblo

  • La contaminación atmosférica, de suelos y aguas en áreas naturales y urbanas por descarga de desechos industriales, aguas servidas domésticas, y/o productos agrícolas y pecuarios.
  • La invasión e intervención de áreas ambientalmente protegidas.
  • Fallas de construcción y mantenimiento de equipamiento ambiental; invasión e intervención de parques recreacionales.
  • Ausencia de prevención al impacto por contaminación; fallas en el saneamiento ambiental
    invasión e intervención de áreas naturales privadas
  • Exterminio de poblaciones silvestres.
  • Degradación ambiental y desaparición de ecosistemas naturales; y solicitudes de estudio de impacto ambiental

14 enero 2006

75% de venezolanos encuestados desconoce quehacer científico de Venezuela



La encuesta nacional de percepción pública de la ciencia realizada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología reveló el escaso conocimiento que los venezolanos tienen del desarrollo científico-tecnológico en su país


Los resultados de la primera encuesta nacional realizada para conocer la opinión que tienen los venezolanos sobre la situación actual de la ciencia y la tecnología que se desarrolla en el país, reflejaron el poco conocimiento que se tiene del quehacer científico-tecnológico en el país. El Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) se propuso elaborar una encuesta nacional de percepción pública de la ciencia con el objetivo de hacer participar a la colectividad en el diseño y formulación del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación contemplado para el periodo 2005-2030, cumpliendo así con “las orientaciones esenciales de la democracia definida como participativa y protagónica”. La intención del MCT era “formular objetivos de política pública y estrategias de acción dirigidos a responder a las necesidades expresadas por los actores con respecto a cómo la ciencia, la tecnología y la innovación, contribuyen con el desarrollo nacional y concretamente con el mejoramiento de su calidad de vida”.

Metodología

El documento que recoge los resultados de la encuesta fue presentado en la región el pasado noviembre. En el mismo, se señala que para la realización de la encuesta, el MCT seleccionó una muestra de 853 personas de ambos sexos, mayores de edad, según los registros del Consejo Nacional Electoral. Esta muestra fue distribuida proporcionalmente en los estados más poblados del país, en los que se concentra más del 80% de la población nacional. Las encuestas se aplicaron mediante la técnica de la entrevista personal con base en un cuestionario semi-cerrado diseñado especialmente para este estudio.

Resultados
La encuesta reveló que el 63% de los venezolanos encuestados considera que el avance de la ciencia y la tecnología influyen en la mejora de la calidad de vida de la humanidad. Sin embargo, el 40% cree que las actividades científicas y tecnológicas no tienen ningún papel en el desarrollo industrial del país; pero el 38% opina lo contrario.

Ciencia útil pero desconocida
Sobre la ciencia y la tecnología que se hace en Venezuela más del 80% parece reconocer que la investigación que se realiza es útil y sólo un 17% duda de la utilidad de ésta. Sin embargo, apenas un 25% de los encuestados recuerda algún hallazgo científico importante realizado por investigadores venezolanos, mientras que el 75% no recuerda alguno. Pero, al consultar sobre esos hallazgos importantes que recuerdan, las respuestas sorprenden: clonación de la oveja Dolly; medicina sistémica, el bisturí de diamante, descubrimiento de un Mamut en Falcón, cocodrilo prehistórico, tortuga gigante, cura del Mal de Chagas, orimulsión, cura del cáncer con grasa del hipopótamo, descubrimiento de una célula en el cerebro, etc. Lo de la medicina sistémica alarmó a más de un investigador en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), institución considerada como la más importante por el 48% de los encuestados. El desconocimiento de la ciencia incluye a los científicos venezolanos de quienes sólo un 9% de los encuestados recuerda algún nombre, entre los que destaca el de Jacinto Convit quien aparece en primer lugar con 23%. Pero, en tercer lugar, recuerdan al ingeniero promotor de la medicina sistémica José Oralde. Por otra parte, casi un 90 % cree que el gobierno no consulta a los científicos e ingenieros para asuntos relacionados con sus actividades. Por otro lado, más de un 60% no conoce los organismos que se dedican a hacer investigación científica y tecnológica en el país. Para los encuestados las prioridades de la investigación deben estar dirigidas hacia los temas de salud pública (46%), producción agrícola y pecuaria (17%), mejoramiento de las ciudades (13%), y procesos industriales (10%).

Científicos peligrosos
Según los resultados de la encuesta, al parecer existe en una importante porción del imaginario colectivo, un temor por lo que pudieran estar haciendo los científicos en sus laboratorios. La encuesta reveló que un 44% de la muestra aprueba la afirmación según la cual, de acuerdo a sus conocimientos, los científicos pudieran ser peligrosos y por otro lado, un 32% la desaprueba. “Empero, en las respuestas de ambas tendencias -que están relativamente equilibradas- el sesgo se nota aún más observando el nivel educativo. En este sentido, los grupos de mayor formación se muestran en desacuerdo con la afirmación. Dentro de los grupos de menor nivel educativo, en cambio, hay mayor desconfianza en el trabajo de los científicos respecto de la «inocuidad» del producto de su trabajo”. Con respecto a la reacción de los encuestados frente al tema de la deshumanización de la vida y el papel de la ciencia en ello a través de la tecnología, un 45% se muestra de acuerdo; mientras que un 29% se muestra en desacuerdo.

Astrología como ciencia
Sorprendió que más de un 40% de los encuestados le asigna un carácter científico a la astrología. Asimismo, para los encuestados la economía tiene menor consideración de ciencia que la herbología y la acupuntura, “pese a que la economía está más influida por el conocimiento y pensamiento matemático y probabilística”. No obstante, al consultar sobre las profesiones más respetadas, los investigadores científicos ocuparon el segundo lugar con 82%, luego de los médicos con 90%. “Los agricultores aparecen en tercer lugar como ocupación respetable, y de las diez ocupaciones propuestas, los abogados y periodistas -de similar calificación-, además de los empresarios y banqueros, son percibidos como «menos respetables»”.

Apropiarse de la ciencia
La Encuesta Nacional sobre Percepción Pública de la Ciencia recomienda una serie de estrategias para promover la participación social en temas de ciencia y tecnología, “utilizando los recursos simbólicos procedentes del denominado Arte de Calle, los espacios no convencionales de nuestras ciudades y comunidades. La idea es motivar y promover en el pueblo el interés por acercarse a toda la belleza y a los recursos prácticos ofrecidos por la ciencia y la tecnología, y que puedan serles útiles en la construcción de condiciones de vida más dignas y justas”.

Fuga de cerebros
La encuesta también refleja el éxodo de “muchos científicos e ingenieros formados y con capacidades intelectuales para impulsar el desarrollo científico y tecnológico”. Así lo percibe un 56% de los encuestados mientras que sólo un 5% piensa que no se va ninguno, “lo cual refleja que un significativo porcentaje de los venezolanos percibe este fenómeno como problema”. No obstante, un 42% piensa que se van básicamente debido a que fuera del país consiguen mejores oportunidades económicas para desarrollar sus trabajos.
Los resultados evidenciaron una realidad que lejos de desmotivar al conjunto de actores de la ciencia y la tecnología en el país, los reta “a innovar y trabajar con creatividad para lograr superarla”. El documento del MCT concluye que es imperiosa la necesidad de incrementar la labor de “divulgación y apropiación de los temas científicos y tecnológicos entre los jóvenes y en la sociedad en su conjunto, como una herramienta indispensable para la solución de los problemas cotidianos y de su contribución invalorable con el esfuerzo nacional dirigido a desarrollar el país”. Ante esta realidad, aún falta mucho camino por andar para que la “ciencia para todos” se logre.
Fuente: Ciencia y Tecnología: Venezolan@s participan y opinan, MCT

Filtro ambiental dañado


La progresiva destrucción de la capa de ozono alertó en el año 1974 a científicos de todo el planeta; sin embargo, no fue sino hasta 1987 cuando se adoptó el Protocolo de Montreal para la protección de este gas que sirve de filtro contra los rayos ultravioletas procedentes del sol

Si los rayos ultravioleta del sol entraran directamente a la superficie del planeta Tierra, todos los seres vivos que habitan en ella sufrirían una serie de mutaciones tales como tumores cancerosos, alteración química de las plantas, deterioro del ecosistema marino, entre otros. Pero, gracias al perfecto equilibrio del universo, el planeta Tierra cuenta con la capa de ozono, una zona en la estratosfera que permite filtrar los rayos ultravioletas procedentes del sol evitando los dañinos efectos sobre la humanidad y el medio ambiente. La importancia de esta zona para el mantenimiento de la vida terrestre llevó al ambientalista venezolano Erick Quiroga, director de la organización no gubernamental venezolana Amigos del Año Internacional de la Capa de Ozono a tomar la iniciativa, que luego fue aprobada por las Naciones Unidas, de celebrar cada 16 de septiembre el Día Mundial para la Protección de la Capa de Ozono.

A POCOS KILÓMETROS
El ozono es un gas que se encuentra en una de las capas de la atmósfera llamada estratosfera. La alta densidad del ozono en la estratosfera forma lo que se conoce como la capa de ozono cuya mayor concentración se encuentra aproximadamente entre los 20 y 27 kilómetros de altura (Randel, Stolarski, 1999) sobre la superficie terrestre. Este gas se forma debido a la acción de los rayos ultravioleta procedentes del sol y de las descargas eléctricas sobre las moléculas de oxígeno, las cuales absorben esta energía transformándose en ozono (O3). De forma tal que esta capa actúa como filtro de las peligrosas radiaciones ultravioletas, llegando sólo una pequeña cantidad de ellas a la superficie de la Tierra, las cuales son necesarias porque facilitan la absorción de la vitamina D.

ATAQUES
Sin embargo, la capa de ozono es atacada por elementos como el cloro, metano, bromo y flúor; los cuales se liberan de los compuestos sintéticos que se originan en los aerosoles, frigoríficos, aires acondicionados, extintores, productos de limpieza, disolventes y también en la fabricación de los materiales de aislamiento térmico a espumas plásticas. Estos compuestos, mejor conocidos como clorofluorocarbonos, van debilitando la capa de ozono generando los conocidos “agujeros negros”, los cuales se ubican sobre los polos. Uno de los primeros científicos en comprobar los efectos perjudiciales de los clorofluorocarbonos fue el mexicano y Premio Nobel de Química, Mario Molina quien dijo que estos compuestos “pueden permanecer en el medio ambiente varias décadas, y algunos de ellos casi un siglo. Los efectos que en la capa de ozono vemos hoy en día son debidos a los compuestos emitidos hace uno cinco, diez o quince años" (http://www.eco2site.com/news/capa.asp). Asimismo, además del efecto de los gases y productos químicos producidos por el hombre, las erupciones volcánicas y el efecto invernadero provocan un recalentamiento de las capas inferiores de la atmósfera, las cuales generan un enfriamiento de la estratosfera que a su vez estimula la formación de partículas de hielo que facilitan la liberación del cloro y por consiguiente la destrucción de la capa de ozono. Sin embargo, “desde 1950 la producción mundial de clorofluorocarbonos crece entre un 7 y un 10% anual. Esa tasa de crecimiento significa que se duplica la producción de estos gases cada diez años, aproximadamente. En los años 80 se alcanza y supera la producción anual de un millón de toneladas de clorofluorocarbonos”
(www.platea.cnice.mecd.es/~jpascual/cambiclima/problemaozono.htm).

CONSENSO MUNDIAL
Un primer trabajo científico de Mario Molina y Sherwood Rowland alertó en 1974 sobre el peligro de los compuestos químicos; sin embargo no fue sino hasta 1987 cuando se logró un fuerte consenso internacional sobre la necesidad de proteger la capa de ozono. El Informe de la Unidad de Acción por el Ozono del Programa de las Naciones Unidas detalla que “la necesidad de un protocolo surgió casi de inmediato, cuando se publicó en junio de 1985 la primera demostración de la existencia del agujero de la capa de ozono de la Antártica. Las negociaciones mundiales sobre un protocolo se iniciaron sin tardanza y dieron lugar a la aprobación, en septiembre de 1987, del Protocolo de Montreal el cual constituye el fundamento jurídico de los esfuerzos mundiales por salvaguardar la capa de ozono mediante controles sobre la producción, el consumo y el uso de sustancias que agotan el ozono”.
Más de 150 países han ratificado el Protocolo de Montreal, de los cuales un tercio de éstos son desarrollados y dos tercios son países en desarrollo. Por otra parte, en febrero de este año entró en vigencia el Protocolo de Kyoto con la aprobación de más de 140 países que decidieron asumir el compromiso de disminuir para 2008-2012 las emisiones de gases de efecto invernadero a un 5 por ciento menos del nivel de emisiones de 1990.

ESPERANZAS
Aunque parezca lejana la recuperación de la capa de ozono, el científico mexicano, Mario Molina vislumbra una esperanza para mediados de este siglo. “En la actualidad los agujeros de ozono de los polos se mantienen estables y será dentro de unos veinte años cuando empezarán a disminuir debido a la desaparición progresiva en la estratosfera de los clorofluorocarbonos”. Molina está convencido que las medidas adoptadas por los países signatarios del Protocolo de Montreal han surtido efecto.

EFECTOS GLOBALES
La organización ambientalista venezolana, Vitalis emitió un comunicado con motivo del Día Mundial para la Preservación de la Capa de Ozono en el cual su presidente, Diego Díaz Martin destacó entre los efectos de la destrucción de la capa de ozono: “el incremento de los cambios climáticos, la alteración de la atmósfera e intensificación de las tormentas tropicales y los huracanes, y daños a los bienes y las personas. Entre los riesgos a la salud, el cáncer de piel, reducción de la efectividad del sistema inmunológico humano y daños en la vista. Además de las consecuencias en los ecosistemas, se teme por la disminución de la productividad de lagos, ríos y mares, con la consecuente disminución de la producción de alimentos, por efectos en la sostenibilidad de las cosechas y la ganadería”.

ACCIONES DESDE CASA
Por supuesto que el sector industrial es el principal actor en la reducción de las sustancias agotadoras del ozono, sin embargo, el Informe de la Unidad de Acción por el Ozono del Programa de las Naciones Unidas plantea una serie de recomendaciones para que, desde la cotidianidad, los habitantes del planeta participen en la protección de la capa de ozono: no utilice objetos punzo-cortantes para deshielar su refrigerador, debido a que estos pueden dañar el sistema de tuberías que contienen al refrigerante; realizar un mantenimiento regular tanto al aire acondicionado de su automóvil como de su hogar y solicitar regularmente al taller de servicio que verifique si existen fugas de refrigerante y repararlas; compre preferentemente aquellos productos de limpieza que indiquen en sus etiquetas que no contienen clorofluorocarbonos o que no dañan la capa de ozono; adquiera extintores que no contienen halones, existen varias alternativas efectivas como extintores a base de espuma, CO2 o polvos químicos; sea un consumidor informado; y proteja su salud, evitando exposiciones muy prolongadas al sol para evitar el riesgo de contraer cáncer en la piel o cataratas”. Pero tal como lo asegura este Informe de Naciones Unidas, “aún queda mucho por hacer”.
Fuentes consultadas: Enciclopedia Océano, PNUD y Tierramérica.

13 diciembre 2005

El conuco ¿un problema ecológico?

















Para algunos representa erosión, desierto y muerte de fuentes de agua; mientras que para otros, el inconveniente de esta práctica agrícola radica en el mal uso de las tecnologías

La respuesta del científico venezolano Tobías Lasser sorprendió por su franqueza. Ante la pregunta de cuál es el mayor problema ecológico de Venezuela, este venezolano, creador del Jardín Botánico, no dudó en responder: el conuco. “El hombre derriba árboles, quema, siembra en partes inclinadas. Después, ¿qué queda?. Erosión, desierto, muerte de fuentes de agua”.
Una reflexión que levantó voces a favor y en contra de una práctica agrícola que durante milenios ha sido utilizada por las comunidades indígenas. Una de esas voces se eleva desde el Centro de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Uneg), institución que desde hace 22 años viene realizando un trabajo intenso en antropología económica, particularmente valorando la importancia del conuco y la calidad de las relaciones socio ambientales que a partir de él se establecen.

Mal uso de las tecnologías
Para el antropólogo Alexander Masutti, con doctorado en Francia y maestría en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), el verdadero problema ecológico radica en el mal uso de las tecnologías. “Aquellas tecnologías más adaptadas al medio corren el riesgo de convertirse en conflictivas, si no se cumple con un conjunto de parámetros mínimos que son garantía de su eficacia. Si no se respetan ciertos límites demográficos, es decir que haya mucha gente haciendo conuco en un espacio de bosque pequeño, entonces si se podría convertir en un problema ecológico”. Masutti da como ejemplo las carreteras, una de las áreas más visibles donde se pueden observar bosques impactados por los grandes pueblos asentados en estas zonas, “pero eso no es culpa del conuco, es culpa de una estrategia de desarrollo, de concentrar a un grupo de gente demasiado grande en un área con poca capacidad de carga”.
“Las sociedades indígenas, hasta que nuestro modelo de desarrollo se impuso, estaban obligadas a respetar los límites que les imponía el ambiente, si ellos destruían las áreas boscosas donde podían hacer conucos, simplemente como sociedad, desaparecían”. Añade que las investigaciones indican que los principales problemas ambientales del país están asociados más a la expansión de formas agrícolas y ganaderas que son propios de la sociedad criolla y que exigen el derribo extensivo de los espacios boscosos. “La ganadería exige tener potreros muy amplios y el bosque es enemigo de éste”.

5 mil años atrás
El investigador de la Uneg, recordó que la actividad del conuco en el estado Bolívar se conoce desde que apareció la agricultura hace cinco mil años atrás. “Si el conuco fuera una tecnología negativa para el ambiente nosotros no debiéramos tener bosque, sino un área totalmente sabanizada”. Por eso insiste en que toda actividad humana no necesariamente implica un impacto que negativo. “Durante todo el periodo prehispánico, la actividad agrícola asociada al conuco y a la siembra en vega lo que hizo fue mejorar el bosque y mejorar las tierras de áreas asociadas al río Amazonas o al río Orinoco. Eran suelos pobres que fueron siendo enriquecidos con la siembra de frijoles que fijan nitrógeno y que formaban parte de la actividad agrícola indígena”.

Agricultura rotatoria
Los estudios del profesor Masutti lo han llevado a concluir que la única posibilidad de aprovechar agrícolamente el bosque sin destruirlo, es utilizando la agricultura rotatoria, que es el conuco.
“Esto significa tumbar un pequeño sector de1 a 2 hectáreas de bosque donde la recuperación del mismo pueda darse, porque no lo estás fragmentando completamente sino un espacio. Luego talas, quemas, tienes un primer año de productividad, un segundo año clímax y un tercer año en el cual, la competencia de las hierbas del bosque que intentan volver a crecer en el conuco es tan grande que la producción disminuye sustancialmente y lo que resulta rentable es tumbar un nuevo conuco y dejar que éste sea recuperado por el bosque, lo que dependerá del sitio y de la calidad de los suelos, pero que está entre 20 y 30 años.”.
Explicó Masutti que en estos espacios se produce una renovación genética y funcional del bosque, para lo cual es necesario contar con un área lo suficientemente extensa para que se pueda dar el ciclo completo. “No es en cualquier zona que se hace un conuco ni te aguanta la misma población. Hay zonas donde debe haber menos población como la Gran Sabana que son suelos extremadamente frágiles donde el tamaño de la población debe ser muy pequeño. Las sabanas no sirven para hacer conucos, no son productivas, demasiado ácidas, tienen poco nutrientes y los productos del conuco ahí no se dan. En zonas del Amazonas donde las tierras son mejores puedes tener una mayor densidad de población”.
El antropólogo es de los que piensa que el conuco mejorado es una opción alternativa como modelo de desarrollo agrícola para la selva tropical amazónica y guayanesa.
“Se puede mejorar el conuco e invertir en tecnología siempre y cuando ello tenga una racionalidad económica, es decir, que la inversión en tecnología pueda ser compensada con las ganancias que se obtienen al vender el sobre producto obtenido”.

Un liderazgo en manos de los indígenas
Por experiencia propia, Alexander Masutti sabe que el control de esos procesos sólo se puede hacer con las poblaciones locales, “estoy seguro que las poblaciones de campesinos e indígenas que conocen bien el sistema, pudieran estar en la mejor disposición de hacer una cogestión participativa de los espacios del bosque”. Esta seguridad se fundamenta en la experiencia piloto que desde hace 9 años, desarrolla la Uneg en el área del Caura, trabajando con los yekuanas, sanema y hoti, en quienes recae, en este momento, el liderazgo del proyecto.
La primera fase de esta investigación contempló el inventario de los recursos de la cuenca tal como es percibido por los indígenas y estuvo coordinado por la profesora Analúa Silva. Luego, una segunda fase donde se evaluaron los derechos consuetudinarios, que se refieren a las normas de acceso a los recursos que son culturalmente propias.
“Cuando terminemos esta fase del proyecto iremos a la tercera fase que es de planificación participativa de la cuenca del Caura., pensando no solo en lo que es propio de la gente sino en sus expectativas a futuro, porque estamos hablando de indígenas que requieren recursos para medicinas de corte occidental, educación, que quieren mantener su espacio cultural propio pero cambiar en beneficio de sus sociedades”.

La naturaleza necesita 30 años para formar suelo fértil
El peligro de las deforestaciones en los ecosistemas tropicales húmedos de forma descontrolada sin las debidas prácticas agrícolas para la protección de los suelos, es lo que más preocupa al ingeniero agrónomo Alfredo Lezama. “Investigaciones realizadas en Africa y en Venezuela han demostrado que en los bosques pertenecientes a los ecosistemas tropicales húmedos se establece un equilibrio entre el suelo, la vegetación y los microorganismos del suelo, comportándose como un complejo órgano mineral ( suelo-planta-suelo) que se rompe al momento que es tumbada y quemada la vegetación para instalar el conuco”.
Lezama indicó que los cálculos recientes sobre conservación de suelo en estos ecosistemas, han evidenciado que “los suelos bajo cobertura de vegetación alta y densa en equilibrio, pierden por acción de la erosión natural 2 kilogramos de suelo por hectárea año y en suelos sin cobertura de vegetación pierden en el mismo tiempo y espacio 34 mil kilogramos de suelo/año; lo que permite inferir que para que se formen de 2 a 3 centímetros de suelo fértil, la naturaleza necesita un periodo superior a los 30 años”.

Experiencias de guayaneses con el águila arpía


Sus ojos no daban crédito a lo que veían. Cuando abrieron la nevera, se encontraron con un pichón de águila arpía, que apenas si podía moverse. Su cautiverio, en lo profundo de Sierra Imataca, había acabado. Sin embargo, el destino de “Gabriel”, nombre con el cual fue bautizado por sus rescatadores, no es el mismo de muchos de su especie que se ven amenazados por la cacería y la deforestación indiscriminada.

HECP: el inicio
Esta especie, propia de los bosques tropicales, forma parte de la gran variedad de fauna que exhibe Guayana. Según un estudio realizado en los años 90 por el Programa para la Conservación del Águila Arpía en Venezuela, HECP (siglas en inglés), en la región se censaron más de 30 nidos de águila arpía en las tierras bajas al sur del Río Orinoco y al este del Lago de Guri. El mayor número de nidos se ubicó al este del poblado de El Palmar, en el área de Río Grande de la Sierra de Imataca y al menos 18 de otros nidos se han ubicado e identificado en las adyacencias de lo que es la Reserva Forestal de Imataca incluyendo un lugar reportado en lo más alto de la altiplanicie de Nuria y otros cuatro cerca de Bochinche al sureste cerca de la frontera con Guayana.
Precisamente, el destino de “Gabriel” cambió con la labor de rescate que realizó en esa época el equipo de HECP liderizado por el venezolano Eduardo Álvarez, con el apoyo financiero de la Peregrine Found (Fundación del Halcón Peregrino), una organización conservacionista de Estado Unidos. En principio, el objetivo del programa era marcar los animales, estudiar su biología, colocarles radios satelitarios para conocer cuál era su rango de hábitat, tamaño del espacio que habita y toda la parte biológica de seguimiento y reproducción. Esta labor contó con la colaboración de Edelca, Proforca, Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marn), e incluso de algunos aserraderos de la región.

Vivencias
Una de las personas que participó en estos rescates fue Luis Balbás, quien coordinó la Operación Rescate de Fauna de Caruachi, y es un estudioso del águila arpía. Sobre “Gabriel” nos comentó que luego de su recuperación durante un año en una de las casas del campamento Guri, lo enviaron -junto a seis más que fueron decomisadas- con el apoyo del Marn y el aval de Edelca a un centro de reproducción en la ciudad de Idaho, Estados Unidos. El apoyo de la Fundación Halcón Peregrino culminó una vez que se lograron los pichones de águila arpía.
“Una aventura como esa con un animal tan grande, metido en una nevera y una persona que trata de criarlo como un pavo para comérselo en navidad, lo que refleja es ignorancia y también necesidades, ingredientes que juntos, se convierten en una bomba de tiempo para lo que sea”.
Balbás aboga por una ciencia más educativa que vaya dirigida a la gente que interacciona directamente con ese medio, a través de un lenguaje sencillo que “le permita entender que el tema de la conservación es importante y que ese recurso se puede convertir en una especie de mina de oro y no en el sancocho de un día”.
Considera necesario divulgar el rol que juega el águila arpía en la cadena de la cual depende el bosque, y que las comunidades indígenas y criollas asentadas en la región reconozcan el valor turístico que tiene llevar a contemplar este tipo de animal.
“Es muy difícil convertir a los campesinos en conservacionistas, pero seguramente su sensibilidad natural los convertiría en aprovechadores de recursos sin que necesariamente lo extingan”.

Experiencia de un aserradero
Balbás considera como un logro el hecho que aserraderos como el de los Hermanos Hernández sean ductores de esta información. Esta empresa ubicada en Upata tiene la concesión de aprovechamiento forestal en el sector Bochinche de Sierra Imataca, lugar donde a principio de los años 90 el personal que realizaba los inventarios detectó un águila arpía que estaba anidada en un árbol muy frondoso de algarrobo y según pudieron observar las dimensiones del nido era de casi 2 metros de diámetro, constituido por ramas y palos de árboles gruesos.
Carlos Hernández, uno de los directivos de la empresa explicó que de inmediato notificaron al Marn, institución con la cual elaboraron un plan de protección en 40 hectáreas en donde estaba ubicado el nido, colocando vallas de señalización y contactaron a Eduardo Álvarez quien anilló al animal para hacerle seguimiento a través del radar e incorporarla al HECP.
“Una de las primeras cláusulas que deben respetar los concesionarios madereros es la concerniente al cuido y conservación del área destinada a la explotación forestal donde se hace énfasis en la conservación de la flora y fauna de la zona”.
Hernández recuerda que cuando apareció el águila arpía “nos sentimos muy orgullosos, porque comenzamos a participar junto a especialistas nacionales e internacionales del programa. Por eso, hemos sido bien exigentes con el personal que tenemos en campo de modo de brindarle a la flora y a la fauna del lugar, el mayor respeto por su conservación”.
Destaca Hernández las charlas que periódicamente dictan al personal que labora en campo y a las comunidades indígenas a quienes se les explican las condiciones especiales en que se encuentra el águila y lo que se persigue con su protección. De igual forma, estas charlas de orientación se dictan al contingente de la Guardia Nacional y del Ejército venezolano que se encuentran en la zona.
Actualmente, el Programa para la Conservación del Águila Arpía en Venezuela, coordinado desde Maracay, requiere una mayor presencia en la región con el fin de mantener viva la labor de personas como Luis Balbás y los Hermanos Hernández en la conservación de esta ave cazadora poco conocida y en peligro de extinción. Un compromiso de todos.